Conjunto Casino de Roberto Espí - Sin caña y sin platanal





Con el conjunto 'Casino' de 1961 recordamos el son montuno de Pío Leyva: 'Sin caña y sin platanal'. Luego de grabar entre 1942 y 1957
-con carácter de exclusividad- para los sellos Rca Victor y Panart, a partir de 1958 esta banda dejó registrado su legendario sonido en discos Gema, Ansonia, Velvet, Maype y Rosell Records, entre otros.
La cuarteta vocal del 'Casino' de 1961la completaban: Onelio Pérez, Roberto Espí, Orlando Morales y Alberto Díaz.

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Músicos Callejeros: Stand by me



Una amiga me remite esta maravilla y, según me cuenta, parece ser que unos tipos han recorrido distintos lugares del mundo grabando
a músicos callejeros interpretar una misma canción: Stand by me,
de Ben E. King.
Y todo ello lo fundieron para crear esta joya. Hay aquí músicos de Santa Mónica, California; de Nueva Orleáns, Luisiana; de Ámsterdam; un grupo de percusionistas indios americanos de Nuevo Méjico; un violonchelista ruso; un coro de mujeres sudafricanas y más gente de
Barcelona, Caracas, Congo y Río de Janeiro.
Todo un homenaje y reconocimiento a su arte.
Va por ellos. Disfrutarla.

Alejandro Gutiérrez, un alma para el bolero y el son




Alma de bolero
Voz templada para el son
Amante del jazz
Andares de guaguanco








Les presento a Alejandro Gutierrez, todo un vacilón: habanero de nacimiento, vallecano de corazón. ¿Su música? de aquí y allá: "13 y 8", Malecón, Café Berlín, Zuristán, Clamores y el Yemayá. Filinero trashumante, corazón con vocación, el Niño y José Antonio se le enredan en la voz………… del bolero al tango mustio, del danzón al rock and roll, ‘Ella prefiere’ o ‘Las Cuarenta’, lista inmensa sin final.

María del Mar lo sabe, pero aquellos que le escuchan se vuelven a preguntar: ¿De dónde son los cantantes? De Pinar, Santiago, El Cerro, Cayo Hueso, Luyanó..…..Qué sé yo! Así que, si un lunes andas por la Puerta del Sol, acércate a La Negra Tomasa, allí le verás cantar a mí me gusta porque es diferente. Alma libre, guitarra y voz inmunizando corazones, eternidad, sencilla y honda canción, con una dosis de Chocolate con churros, derramando luz, a la noche le grita Asere que volá!

Pasión cubana, regada con ron, en crisis o invasiones, aún nos quedan poesía, sentimiento y sabor…..Ale bien lo sabe y nos habla de amor. ¡Qué suene la música! ¡Qué siga el vacilón, con saxo, tumba y clave, y eso sí……….muchísimo calor!

Así que ya lo sabes: ¡Calma tu sed con una pizca de felicidad¡ Y ¡Escúchale rasgar una guitarra!¡Escúchale cantar!...Lo hará sin empastes ni embustes. Lo hará, directo al corazón. Sus acordes, vitaminas para el alma. Sus versos, vacunas contra la soledad.

El amor que se nos va - Veinte años, canta Omara Portuondo



Las tildan de canciones de amor aunque la gran mayoría hablan del desamor. 'Veinte años' es una de esas canciones. Una habanera compuesta en 1935 que formaría parte de cualquier antología musical cubana que se precie. Una canción magistral de Maria Teresa Vera con la que retomó, tras años de silencio, su carrera musical. Una pieza cuya letra muchos estudiosos otorgan su autoría a Guillermina Aramburu, vieja amiga de la niñez de la trovadora.

¿Pero quién era Guillermina Aramburu? Escrito está que esta mujer procedía de una antigua familia de Guanajay, y era hija del escritor y periodista Nicolás Aramburu, en cuya casa la madre de María Teresa trabajó durante años como doméstica. Y de esa niñez compartida, surgiría una amistad perdurable en el tiempo, que nos dejaría alguna de las más bellas canciones de la época.

Una de ellas, sería 'Veinte años'. La historia nos habla que ésta nació del desengaño amoroso que sufrió en sus carnes la propia Guillermina. Su esposo tras veinte años de matrimonio la traicionó y ella al descubrir el engaño escribió la canción que entregaría a María Teresa para que la interpretara con la promesa de que nunca dijera que había sido escrita por ella.

La canción tuvo gran éxito y, desde el primer momento que se dió a conocer, pasó a formar parte del reprertorio de los trovadores de la época. Hubo quien la cantó en forma de bolero, e incluso otros le incluyeron un montunito final. Lo cierto es que 'Veinte años' sacaría a Maria Teresa de su retiro voluntario y relanzaría nuevamente su carrera.

'Veinte Años' venció al tiempo, y a llegado a nuestros días sin perder un ápice de su fuerza y sensibilidad. Lo hizo, quizás, por la historia universal que nos cuenta: Una historia que reseña sentimientos comunes ante la pérdida de un amor; un texto que refleja la desesperanza y la tristeza que, en algún momento, todos hemos sentido ante el amor que se nos va.

Aquí os dejo su letra y recomiendo que escucheis y veais el video que encambeza este texto. En él, la gran Omara Portuondo interpreta esta hermosa canción de desamor.

Veinte años

(Lera: Guillermina Aramburu - Música: María Teresa Vera)

Qué te importa que te ame
si tú no me quieres ya.
El amor que ya ha pasado
no se debe recordar.

Fui la ilusión de tu vida
un día lejano ya.
Hoy represento el pasado,
no me puedo conformar.

Si las cosas que uno quiere
se pudieran alcanzar,
tú me quisieras lo mismo
que veinte años atrás.

Con qué tristeza miramos
un amor que se nos va:
es un pedazo del alma
que se arranca sin piedad.

Rolando Laserie - Las Cuarenta

Cabrera Infante decía que era el segundo mejor cantante cubano, después de Benny Moré. Un exceso quizás, aunque, no cabe duda que fue una de las grandes voces que dio Cuba al mundo de la música.
Nació en Santa Clara y allí daría sus primeros pasos como timbalero, llegando a sustituir a Miguelito Cuní en una presentación de la orquesta de Arcanio y sus Maravillas en la ciudad.
En 1946, ya en la Habana, trabajó como percusionista en la orquesta de los Hermanos Palau, hasta que ingresó como timbalero y voz de coro en la Banda Gigante de Benny Moré.
Fue Ernesto Duarte el primero que le dio crédito como cantante. Éste, junto a los hermanos Álvarez Guedes, copropietario del sello discográfico Gema, le grabaron sus primeros temas como bolerista, en los que se aprecia ya un estilo interpretativo propio. Su primera grabación, Mentiras tuyas, de Mario Fernández Porta, es prueba de ellos. A una voz cadenciosa, llena de matices, se le suma sus grandes dotes de intérprete, abierto a la improvisación y al intercambio permanente con el público. Su primer single llegaría en 1957, y con él Laserie se convierte en un ídolo con título propio: "El Guapo" o "El Guapachoso" de la canción cubana.
Quizás la grandeza de Laserie estuvo en que supo interpretar que la música cubana debía su grandeza a su capacidad de asimilar las riquezas de otras músicas y beber de ellas para crear la suya. Y esta visión le dio alas al atrevimiento constante de enfrentarse a mitos musicales, rasgando los cánones establecidos y dándoles su propio sello. Lo hizo con Lágrimas Negras y lo haría con la antológica grabación de ‘Las Cuarenta’, tango de Francisco Gorrindo y Roberto Grela, que envuelve de cubanía, respetando música y letra.
Después del triunfo de la revolución Rolando Laserie cogería el camino del exilio. Marchó a Miami y allí continuó su carrera musical. Murió en un hospital de Coral Gables, Florida el 22 de noviembre de 1998 luego de una serie de complicaciones cardíacas.

'Junto a un Cañaveral' - Conjunto Casino




'Junto a un cañaveral', un guajira del veterano trovador Rosendo Ruiz Suárez, en el estilo de Laíto Sureda. Versiòn de lujo con el respaldo del conjunto Casino del año 1955, junto a las voces de Faz, Rolito y Espí.
Al igual que el célebre 'Lamento cubano' de Eliseo Grenet, este tema de Rosendo Ruiz (considerado entre los cuatro grandes de la trova cubana junto a Manuel Corona, Sindo Garay y Alberto Villalón) lamentablemente no ha perdido su vigencia.
Ambas obras musicales, por su profundo contenido de crítica y denuncia, continúan representando el sentir del pueblo cubano en todo el mundo.