Doris de la Torre - Canción de un festival



René Espí

El primero en darme la noticia fue el entrañable poeta y colega de la radio: Sigfredo Ariel. Nuestra admirada Doris de la Torre, aquella mítica figura del feeling cubano, casi borrada de las programaciones radiofónicas (podíamos contar con los dedos de una mano quienes las incluíamos en nuestras producciones) desde los años sesenta, cuando se produjo su salida de la isla, estaba de regreso. Pero la buena nueva enseguida cobró visos de tristeza: Doris volvía a su natal Santa Clara por una razón tan sencilla como inevitable; fiel a las estrofas del viejo son de Sindo Garay 'Yo quiero morir en Cuba', Doris había hecho su elección.

Su estilo había comenzado a refulgir entre todo aquella amalgama nocturnal, plena de voces que, a finales de los años cincuenta y principios del sesenta, alimentó los escenarios de infinidad de clubes. En los discos, para sellos como Sonus y RCA Victor, a mediados de esa década, se dieron a conocer algunas de sus versiones más exitosas, acompañada por el quinteto Los Armónicos, dirigido por el talentoso pianista, compositor y arreglista: Felipe Dulzaides. Lindando los sesentas, grabó para Sonotone su producción más recordada por muchos coleccionistas: Tú dominas.
Su temprana presencia en el mercado discográfico de los cincuenta reafirma la acogida del bolero enmarcado en la atmósfera filinera en el público. Demasiado que pedir, además de recordarnos a Doris en su justa dimensión como intérprete, nos permite regresar al rico y vasto mundo composicional de la compositora e investigadora Marta Valdés. Si las canciones de José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz, Niño Rivera, Jorge Mazón, Justo Fuentes, entre otros muchos, provocaron ya a finales de los 40 un punto de giro armónico importante, las primeras obras de Marta (surgidas en el panorama musical cubano de 1954) garantizaban la continuidad de ese viraje afortunado.
Doris de la Torre murió en Santa Clara, Cuba, el 9 de junio de 2003.

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